Maria José Mas


Los siete tipos de energía para el equilibrio del alma

I Simposio Internacional de Bioenergética y Terapias Vibracionales, Barcelona, mayo 2003.

Ponencia a cargo de María José Mas.

Voy a tratar someramente algunos aspectos de la teoría de los Siete Rayos para intentar ver de qué forma podemos trabajar ese casi utópico equilibrio que tanto necesitamos.La Sabiduría antigua afirma que existen Siete Grandes Rayos en el Cosmos; que esos Siete Rayos son las fuerzas creadoras del Universo, las cualidades características de Dios.Alice Bailey nos dice que son los Siete alientos de la Vida Una y las Siete energías básicas que han emanado. Cada una de estas Siete corrientes o emanaciones de energía fue coloreada por una cualidad divina, un aspecto de amor y todas son necesarias. El Rayo Cósmico del cual proceden los Siete Rayos es el Segundo: de Amor Sabiduría. Esto ya nos indica la cualidad básica de nuestro sistema solar al que podemos llamar El Sistema del Amor, o El Universo del Amor.

Según la sabiduría hinduista, el ser humano tiene que pasar por tres grandes etapas:
La primera etapa se denomina Sat, que es el mundo de la existencia y está constituido por:

  • Materia (tamas)
  • Energía (rajas)
  • Ley (sattwa)
La segunda etapa se denomina Chit, que es la conciencia y puede manifestarse como voluntad, sabiduría y pensamiento.
Y, finalmente, la  tercera etapa es Ánanda, la unidad con el Ser Supremo.
El Ser Divino, para nuestro Sistema Planetario, es el Logos Solar y, por definición,  es el “Ser existente en sí mismo”; es Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente porque es la totalidad de la conciencia de nuestro Sistema Solar.
El hombre es parte de esa conciencia y tiene las tres cualidades: potencia, presencia y ciencia, pero le falta “omni”.
El hombre se encuentra en Chit y en este estado de conciencia debe pasar por los siete principios: Libertad, Unión, Comprensión, Armonía, Verdad, Bondad y Belleza, que son los principios de los Siete Rayos.
Imagen de los siete rayos
 
Los Rayos se dividen en Mayores y Menores, Rayos de Aspecto y Rayos de Atributo. Los Mayores son los tres primeros y los cuatro Menores, secundarios o de Atributo se desprenden del tercero. A manera de analogía cabe decir que el espectro visible (me estoy refiriendo al arco iris) consta de siete colores diferentes; tres son primarios y pueden mezclarse para producir los otros cuatro colores que son los secundarios.
En el hombre, la influencia de los rayos es múltiple. Cada una de sus envolturas (su cuerpo físico, emocional y mental) pertenecen a un rayo. Cuando el hombre va coordinando o alineando sus vehículos se convierte en una personalidad integrada. Hablar de los Siete Rayos es descubrir cómo nuestro desarrollo evolutivo, en todos los campos de la manifestación, está en constante movimiento y con una sincronización perfecta.

Cada uno de estos Rayos tiene un color que es una actividad de Dios y se personifica en un Director o Chohan, un Elohim y un Arcángel. Los Rayos de Aspecto son: El Primero, el Segundo y el Tercero. Representan las tres formas básicas de manifestación de Dios, lo que en lenguaje cristiano llamamos la Santísima Trinidad: Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo. Pero ellos no son la Trinidad en sí aunque constituyen la primera manifestación de la Trinidad.

En lenguaje esotérico se les llama:  Vida-Cualidad-Apariencia.
Pueden considerarse como la personificación de la voluntad y el propósito del Logos encarnado. Simbólicamente hablando son la expresión del aspecto egoico del Logos Solar, lo que equivale en el hombre al alma o Cristo Interno.
 
En el principio de los tiempos, cuando la Vida Una trató de expandirse, surgieron siete emanaciones del vértice central.
La primera fue la Voluntad de crear, el Primer Rayo, el Padre, el iniciador del movimiento.
Luego surgió el Segundo Rayo de Amor-Sabiduría, como la fuerza cohesiva que sostiene la creación, la fuerza de atracción; y luego, El Tercer Rayo de Inteligencia Activa que pone el orden inteligente en toda la creación, permitiendo que esta se manifieste. Es la Madre Divina que ofrece la matriz, la sustancia inteligente con la cual se crea todo el Universo. En las Ciencias Esotéricas el Espíritu Santo y la Madre Divina significan lo mismo.
  • Los Rayos de Atributo son:
  • El Cuarto Rayo: Armonía, Belleza y Arte.
  • El Quinto Rayo: Ciencia, Inteligencia concreta, Sanación.
  • El Sexto Rayo: Devoción e Idealismo.
  • El Séptimo Rayo: Orden Ceremonial y Magia.

 

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