Maria José Mas


Elaborando emociones a través de los sueños

II Congreso Nacional de Terapeutas Florales, Barcelona, noviembre 2003.

el_sueno_de_la_razon_produce_monstruosVoy a relatar dos casos cuyo nexo es el sueño, los sueños y cómo a través de este mecanismo del inconsciente, una y otra paciente (ambas mujeres) se han liberado de emociones y traumas que entorpecían, que bloqueaban su personalidad.
La conozco desde hace algún tiempo. Hemos coincidido en cursos y en otras actividades y eso nos ha proporcionado la oportunidad de compartir. Es una mujer serena, cordial, complaciente, atenta, educada. Aparentemente todo marcha bien en su vida.

Sin embargo, sus ojos delatan tristeza, quizás tortura interna callada y dolida en silencio. Un día le pregunto, ¿necesitas ayuda? Y responde que no con una amplia sonrisa. Al poco tiempo me pide hora de visita.

Naturalmente no voy a revelar su nombre. La llamaré Angustias.

El sueño de la razón produce monstruos de Goya

Tiene 46 años y trabaja como funcionaria.
Viene a verme en febrero de este año. Le pregunto por sus antecedentes familiares, su infancia, hermanos. Por sus operaciones, traumas. Por sus hábitos, trabajo, aficiones y por sus sueños.
Cuando habla de su padre se entristece y su semblante queda ensombrecido. Es la imagen que Bach nos narra cuando habla de ese “nube negra” que cubre a un ser en algunos momentos de su vida. La escucho.
“Murió el día de mi boda. Fue un trauma que me ha costado mucho. Todo se fue al traste. No hubo viaje de novios. Además, fue un día de luto oficial por la muerte de Franco: no hubo flores, no hubo música...”

Después de un breve silencio que no interrumpo, prosigue:

Imagen de la flor Star of Bethelem “Sentía falta de cariño de mis padres hacia mí aunque yo les he querido mucho (ambos han fallecido). No fui bien recibida. Mi madre tenía casi 40 años y no quería más hijos. Cuando se quedó embarazada tuvo un gran disgusto. Cuando yo era bebé, mi hermana quiso tirarme por el balcón”...
Le pregunto por sueños frecuentes: “Querer despertarme y no poder. Me veo dormida y yo misma (desde fuera) me digo que me tengo que levantar”. “Otras veces sueño con un precipicio pedregoso por el que me caigo pero nunca termino de bajar, la sensación es de no poder salir de ahí”.
Star of Bethelem

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