Iguaçú y Buenos Aires, desde el 21 de mayo al 8 de junio de 2008.
Imagino que todos tenemos lugares soñados –en mi caso muchos- casi
desde la infancia. Un documental, una fotografía, cualquier imagen ha
podido suscitarnos el deseo de visitar ese lugar, de conocer a sus
gentes… Y es curioso como al correr de los años esos sueños se van
desvelando y nos revelan un mundo de fantasías que se hace realidad.